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Adams y Breedlove: el nuevo gaygate Correo electrónico
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Escrito por GayComoTu on Miércoles 03 de Febrero de 2010 00:13   




 

 

 

 

 

Estados Unidos tiene un pasado tormentoso de algunos políticos y gobernantes cuyos afanes y deslices amorosos o extramaritales los han hecho caer en el escándalo de ver destruidas sus ambiciones partidarias. No fue el caso de Bill Clinton, quien pese al escándalo mediático con la Lewinski, logró después de un tiempo volver por sus fueros. Nadie juzga lo que hagan en la cama, ni mucho menos, pues los americanos no son demasiados convencionales y le han perdonado a Clinton y otros sus juegos fuera de la cancha. Buenos algunos tienen suerte, otros no.

Incluso hay quienes han dicho que los sexgates o escándalos sexuales políticos hacen menos seria y más divertido el asunto, felices los protagonistas que lo gozaron y vivieron en carne propia tan sudoroso negocio. Ahora mismo la prensa americana, luego de la asunción de Obama al poder, vuelve a ser comidilla con otro sexgate pero hetero sino gay, lo han titulado  “El caso Breedlove”, o el “Breedlove Gate”,  y es que  los periodistas gringos no tuvieron mejor idea que usar, muy creativos ellos, el apellido de uno de los implicados en no tan santa materia: Beau Breedlove que hace honor a las formas sonoras y semánticas de su dulce apellido. ¿No que su apellido suena a caramelo dulce o caliente o qué se yo pero un pcoo empalagoso?

Y es que este chico nacido en Portland (Oregon), en la costa oeste americana, fue el agarre del flamante primer alcalde gay Sam Adams de 45 años.  El chico es guapo y el alcalde también, solteros, gays fuera del closet, hasta allí ningún problema (que tampoco lo hay creo yo) pero sucede que cuando  la cuestión amorosa arrancó entre ambos Beau desplumaba sus 17 abriles y era becario  (¿Aló Lewinski?) en la oficina del ahora alcalde de Oregon Sam Adams, y entonces comisionado del municipio. La relación fue corta pero fue, hasta el día de hoy son amigos.

A los diecisiete no se es precisamente un niño y uno ya sabe de que pie cojea (yo lo sabía a los cinco) pero claro un menor bajo la ley, pero un chico con poder para discernir y actuar según un criterio de conducta ya formado. No sé si los diarios no tendrán otra cosa que informar, pero el hecho es que a los gringos les gusta la peliculina y los 15 minutos de fama y gloria. Todo político antes de asumir su cargo hace juramento de que lo que dice acerca de sus actos es verdad, pero tal parece que Sam Adams mintió un poquito.

Bueno con la Lewinski no pasaba nada (los gustos de Clinton no eran tan selectivos que digamos) pero viendo las fotos de este guapo y muy espigado chico ya sabemos porque el alcalde le echó el ojo y todo lo demás. Cuando Adams conoció a Breedlove en el 2005, el chico del escándalo tenía 17 años y estaba a punto de cumplir la mayoría de edad; aunque por esa sonrisa vaya uno a saber que ya se las conocía todas de la A a la Z. Lo cierto es que cuando en el 2007, para una entrevista a la prensa,  se le preguntó  acerca de esa relación de las que muchos conocían, declaró que fue solo un amor platónico. Y lo volvió a afirmar hasta que luego de su regreso de la toma de mando de Obama se encontró que el volcán había erupcionado.

Y finalmente, tuvo que confesar que él y Breedlove habían tenido una relación sexual consensual, aunque añadiendo según ambos esperaron hasta que el chico adquiriera la mayoría de edad el 18 de junio del 2005. Lo que no sabemos es que si contaron las horas, minutos y segundos para ir directo a la cama, al menos no tuvieron que ir a sacar un documento de identidad. El hecho es que se querían y era lo más normal o lógico que se quisieran acostar. Por favor, que no somos niños. ¿Implicaciones morales? Si es algo consensual ¿dónde está el delito? Sino que acusen a la Moore de asaltacunas, aunque Kutcher ya estaba crecidito cuando ella se lo chapó.

 

Acotemos que Sam Adams es el primer alcalde públicamente gay electo en Portland por amplia mayoría, es obvio que los republicanos y sus detractores quieren su cabeza, sin embargo el ya emitió comunicados de prensa, concedido entrevistas y pedido disculpas públicas. ¿Qué más quieren pues? Al menos Breedlove es un chico bonito, de la Lewinski mejor ni nos acordemos porque sus rollos la delataban. Es más Adams, manteniendo el plan que se ha propuesto para mejorar a su ciudad, ha prometido que los cumplirá y trabajará más duro que nunca y como sentencia final, más claro que el agua, dijo que no se reasignará a ningún otro puesto.

Como si fuera poco los oregonianos, muy opend minded, han salido a las calles con pancartas, banderolas y Fuenteovejuna todas a una, para defender su alcalde gay que al menos tiene buen gusto al momento de escoger a los chicos de ambiente. El ahora ya de 21 años Breedlove, que no es precisamente un veterano, salió a los medios a cantar su verdad cual pájaro encantador y defendió a su ex amor con puntos y comas. Es más, ambos son muy amigos, que pena porque de haber existido casorio el ex del alcalde hubiera hecho el papel de primer esposo gay de un alcalde, pero eso es ya mucho soñar que no estamos para echarnos un cuento de Cenicienta.

Sam Adams debe continuar con su trabajo dedicado a la comunidad y seguir adelante con todo,  a fin de cuentas como dicen quienes lo respaldan en su página en Facebook, con quien haga el amor es su problema y si no quien esté libre de pecado, polvo y paja que tire la primera piedra. Que continúe haciendo su trabajo demostrando que la diversidad lo identifica que un tropiezo lo tiene cualquier y que se acabe el asunto.

 

 

 

Comentarios 

 
#1 aldo 24-03-2010 22:49
estas m uy bien y lindo en tu foto me agradas, que lindo cuerpo, muy sexy
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