| Yo amo mi oso ¿y tú? |
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| Escrito por GayComoTu on Miércoles 21 de Enero de 2009 14:40 | |||
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Son diferentes al clásico estereotipo de gay que por lo general apreciamos en las revistas y páginas web. Y es que ellos tienen algunas características muy particulares en su aspecto físico. La principal: su abundancia de pelos en el cuerpo entero. Tanto que parecería que no necesitan de ropas para estar abrigados. Me refiero a la ya famosa comunidad osuna, o los muy populares y simpáticos osos que se han vuelto muy populares en la web al punto que existen muchas comunidades a las cuales pertenecer si te sientes o eres uno de ellos, así como espacios para ligar con éxito. Quizá su imagen no sea ‘vendible’. Están a miles de años luz de poseer un cuerpo atlético o mucho menos. Con vellos por donde uno ni se imagina, pecho y abdomen grandes, piernas robustas piernas, bigotones, pelados, con canas o sin ellas, jóvenes o viejos, para los osos no importa como se vean, pues lo que buscan es precisamente vivir sin el prejuicio de una figura idónea y ser aceptados sin rollos ni paltas. Por tal motivo crearon su propio espacio en la internet (no son pocas las páginas web personales y de clubes o asociaciones de bears difundiendo a través del ciberespacio su cultura osuna. Tras un largo tiempo de hibernación nacieron los simpáticos osos gay. Tipos graciosos, bonachones, cariñosos y súper seguros de sí mismos. Ellos han creado toda una filosofía de vida en la que -según Bob Donahue y Jeff Stone, artífices de un completísimo y meticuloso esquema de clasificación osuna- el sello inconfundible es la barba. Seguido del vello corporal, el peso y el llamado ‘factor de abrazo’ (un buen oso vaya donde vaya y esté donde tiene que abrazar como se debe, es decir de forma cálida y fuerte). Así que cuando alguien te ponga en un mail eso de ‘un abrazo de oso’ ya sabes de cual pie cojea. De otra parte, el libro ‘The New Joy of Gay Sex’ (La nueva joya del sexo gay) señala que el oso típico tiene un aspecto de ‘hombre rural o del bosque’, usa una muy tupida barba y espesos bigotes. En otras palabras se ven muy hombres y algo salvajes. Pero a pesar de aparentar tanta rudeza disfrutan por el contrario de cosas tan caseras, comunes y silvestres como el fútbol, la pesca, la carpintería, la plomería, las reparaciones eléctricas y todas las cosas del hogar. En su indumentaria prefieren el estilo country de la década de los setenta: pantalones vaqueros, camisetas blancas de algodón, cinturones con hebillas anchas. Y hay que decirlo, algo que también los distingue es un voluminoso y para nada moldeado trasero que entra a la perfección en sus jeans desteñidos. Navegando por la red podemos encontrar osos vestidos y osos calatos, de todo un poco para los gustos más exigentes. De igual modo, también encontrarán detalles importantes como que un oso toma siempre la vida con buen humor, ríe hasta caerse de espaldas, son infalibles amigos y, por si fuera poco, cuando de vaciar la jarra de cerveza se trata ellos ponen la siguiente vuelta. Chelean duro y parejo, ni que decir. Si te animas y quieres conocer en carne propia la experiencia de tener como pareja a un oso te diré que en primer, segundo y tercer lugar la prioridad en su relación son los mimos, arrumacos y apapachos. Son campeones de un largo preludio previo a la acción de fondo; aunque no disfruten del plato mayor para ellos basta y sobra con esas intensas caricias. Les importa en sumo grado el cariño y no el sexo por el sexo. Ah, y lo mejor de todo es que son fieles a su pareja hasta el tuétano y por vocación. Con uno así parece que no hay pierde pero si mucha diversión. Grrrrrr!!!
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| Ultima actualización ( Domingo 20 de Junio de 2010 23:47 ) |










